Marisol Rojas Agurto Escuela De Parvulos Crecer Feliz Empresa Individu
AtrásElegir un jardín infantil para los hijos pequeños es una de las decisiones más importantes que toman las familias chilenas, ya que se trata del primer espacio de socialización y aprendizaje fuera del hogar. En la comuna de Maipú, Región Metropolitana, funciona la Escuela de Párvulos Crecer Feliz, un establecimiento conocido formalmente como “Marisol Rojas Agurto Escuela De Párvulos Crecer Feliz Empresa Individu”, ubicado en Maipú 4264. Se trata de un jardín infantil particular que atiende en modalidad de escuela de párvulos, por lo que recibe niños en niveles como prekinder y kinder, etapas clave del desarrollo infantil temprano.
Para los padres que buscan un jardín infantil en Maipú, resulta fundamental conocer de antemano toda la información disponible sobre cualquier establecimiento educativo. La escuela de párvulos Crecer Feliz opera como una empresa individual, lo que significa que es un proyecto familiar encabezado por su propietaria, Marisol Rojas Agurto. Este tipo de administración suele traducirse en un trato más cercano y personalizado entre las familias y el equipo educativo, algo que muchos apoderados valoran al momento de seleccionar un jardín infantil particular por sobre las opciones institucionales más grandes.
La ubicación en calle Maipú 4264, en pleno sector urbano de la comuna, facilita el acceso para quienes viven o trabajan en zonas céntricas de Maipú y sus alrededores. Esta dirección es de fácil llegada en transporte público y también cuenta con estacionamientos en el entorno, lo que simplifica la rutina diaria de dejar y retirar a los niños, una preocupación habitual cuando se escoge un jardín infantil cerca del hogar.
Ahora bien, al momento de evaluar cualquier jardín infantil en Chile, las experiencias de otras familias son un insumo muy valioso. En el caso de este establecimiento, las valoraciones públicas disponibles reflejan experiencias altamente negativas por parte de apoderadas que tuvieron a sus hijos matriculados allí. Una de ellas señaló que existía “muy poca preocupación por el cuidado de los niños”, un comentario que apunta directamente a uno de los aspectos más sensibles para cualquier familia: la seguridad y la supervisión dentro del recinto educativo.
Otro testimonio, mucho más detallado, describe una situación preocupante ocurrida mientras la niña cursaba kinder. De acuerdo con este relato, la madre retiró a su hija con un moretón en la boca y, al consultar a la parvularia, se le indicó que la niña había llegado así desde su casa. Sin embargo, la menor manifestó que un compañero le había pegado y, tras solicitar la revisión de las cámaras de seguridad, se confirmó que el golpe había sido propinado por ese mismo niño en el baño. Este testimonio también señala que el supuesto agresor estaría en tratamiento psicológico y que su madre trabajaría en el mismo jardín, lo que según la denunciante habría complicado el abordaje del conflicto. La situación fue corroborada por un profesional sicológico, y la madre decidió retirar a su hija del establecimiento por su seguridad, recomendando a otros padres evaluar muy bien la decisión de matricular a sus hijos en este lugar.
Estas experiencias, aunque corresponden a un número reducido de casos y se remontan a varios años atrás, ponen sobre la mesa puntos críticos que cualquier familia debiera considerar al elegir un jardín infantil:
- Protocolos de protección y convivencia: Es indispensable preguntar cómo se gestionan los episodios de agresión entre niños, si existen cámaras de seguridad operativas y de qué manera se informa a los apoderados.
- Comunicación con las familias: Los relatos sugieren que la comunicación inicial ante hechos preocupantes no fue fluida ni transparente, un aspecto esencial en la relación entre un jardín infantil y los padres.
- Supervisión del personal: Verificar la cantidad de adultos por grupo de niños, la formación del equipo de parvularias y si existen profesionales de apoyo sicológico o de convivencia escolar.
- Conflicto de intereses: La mención de que una apoderada trabaja en el mismo recinto es un elemento que las familias deberían evaluar, ya que puede generar sesgos o dificultades en el manejo de incidentes.
- Revisión presencial del lugar: Antes de matricular, conviene visitar las instalaciones, observar las rutinas y solicitar referencias actualizadas con otras familias del jardín infantil en Maipú.
En síntesis, la Escuela de Párvulos Crecer Feliz es una alternativa de jardín infantil particular en la comuna de Maipú que, por su formato de empresa familiar, podría ofrecer un ambiente de cercanía con las familias. Sin embargo, las experiencias reportadas por antiguas apoderadas dejan en evidencia debilidades importantes en materia de seguridad infantil, supervisión y comunicación, factores que pesan enormemente al momento de confiar el cuidado de los hijos a una institución educativa. Si estás evaluando opciones de jardín infantil en Maipú o en la Región Metropolitana, te recomendamos contrastar esta información con visitas al lugar, reuniones con el equipo directivo y conversaciones directas con padres y madres que actualmente mantengan a sus hijos matriculados, para así tomar una decisión informada y alineada con las necesidades de tu familia.