Escuela Especial y de Párvulos Casablanca
AtrásLa Escuela Especial y de Párvulos Casablanca es un establecimiento educativo ubicado en José Joaquín Pérez 1095, en la comuna de San Bernardo, Región Metropolitana. Se trata de una institución con una identidad particular dentro del sistema educacional chileno, ya que combina dos funciones en un mismo proyecto: la atención como jardín infantil y como escuela especial, lo que la convierte en una alternativa atractiva para familias que buscan educación parvularia con un enfoque inclusivo y diferenciado.
El teléfono de contacto es el 9 7378 4240 y cuentan con un sitio web oficial en https://www.casablancaescuela.cl/ donde es posible conocer más detalles sobre sus programas, equipo profesional y procesos de admisión. El establecimiento cuenta con acceso para personas con movilidad reducida, un detalle importante para padres y madres que consideran la accesibilidad como un factor decisivo al momento de elegir jardín infantil en San Bernardo.
Una de las características que más destaca de este jardín infantil particular es su equipo multidisciplinario. Según comentan apoderadas en sus reseñas, la escuela dispone de educadoras de párvulos, asistentes, directora, jefa de UTP (Unidad Técnico Pedagógica), secretaria, fonoaudiólogas, psicóloga y personal de aseo. Esta planta profesional amplia permite que los niños y niñas reciban una atención integral desde el primer día, abordando no solo lo pedagógico, sino también el desarrollo del lenguaje, lo socioemocional y lo motor.
La escuela de párvulos Casablanca trabaja con niveles de prekinder y kinder, siendo una opción válida para familias que buscan continuidad educativa durante la etapa de educación inicial. Varios testimonios de familias que han pasado por el establecimiento relatan que sus hijos permanecieron tres años completos en la institución, egresando con una base sólida de aprendizajes. Uno de los casos mencionados destaca que un niño ingresó con dificultades en el habla y al término del proceso ya leía fluidamente, lo que da cuenta del nivel de estimulación que se ofrece.
Otro aspecto que diferencia a este jardín infantil de otras opciones en la zona es su componente de escuela especial. La institución acepta y acompaña a niños y niñas con condiciones del espectro autista (TEA), entre otras necesidades educativas especiales. Una familia compartió que su hija fue recibida a mitad de año tras haber tenido una experiencia negativa en otro colegio, y que gracias a la dedicación, el cariño y las adecuaciones curriculares realizadas por el equipo, la menor evolucionó positivamente. Esto la posiciona como un jardín infantil inclusivo en San Bernardo, algo poco habitual y muy valorado por la comunidad.
El ambiente que describen las familias es cálido, familiar y cercano. Padres y madres mencionan que las educadoras siempre están dispuestas a entregar una sonrisa, a motivar a los niños y a mantener una comunicación fluida con los apoderados. Esta sensación de seguridad y pertenencia es clave durante la primera infancia, y varios testimonios indican que sus hijos recuerdan con cariño a sus “tías” incluso años después de haber egresado. Una apoderada resumió la experiencia señalando que la escuela se convierte en un “segundo hogar”, una frase que refleja el vínculo afectivo que se construye dentro del establecimiento.
La formación de hábitos, valores y autonomía también aparece como un sello distintivo. Más allá del currículum formal, las familias valoran que sus hijos aprendan a convivir con otros, a expresar emociones y a desarrollar confianza en sí mismos. Las actividades realizadas son variadas y buscan integrar a las familias en momentos significativos como graduaciones, celebraciones y jornadas especiales, lo que fortalece la comunidad educativa.
Sin embargo, no todo es positivo en las experiencias compartidas por la comunidad. Una de las observaciones más críticas que ha recibido el establecimiento tiene relación con el cobro por la extensión horaria. Una apoderada señaló en su reseña que, tras consultar con organismos competentes, se le habría indicado que dicho cobro podría ser irregular dado que el establecimiento recibe financiamiento estatal. Según su testimonio, se le sugirió formalizar una denuncia en la Superintendencia de Educación, argumentando que se estaría lucrando con un servicio que debiera ser gratuito. Este punto es importante de considerar para las familias que estén evaluando matricular a sus hijos, ya que es recomendable solicitar un desglose claro de los costos asociados, incluyendo los horarios extendidos, sala cuna si se ofreciera, y cualquier cobro adicional que pudiera aplicarse durante el año lectivo.
Otro testimonio crítico, aunque aislado, mencionó una mala experiencia por parte de un alumno con discapacidad, señalando que las “tías” no estarían capacitadas para atender ciertas necesidades especiales. Este comentario contrasta con otras experiencias donde justamente el acompañamiento a niños con condiciones específicas fue valorado positivamente, por lo que resulta clave que cada familia evalúe de manera directa si el proyecto educativo del establecimiento responde a las necesidades particulares de su hijo o hija. Una visita al jardín, una conversación con la dirección y la posibilidad de observar dinámicas dentro del aula pueden ser herramientas útiles para tomar una decisión informada.
En cuanto a las dependencias, las fotografías disponibles del establecimiento muestran espacios luminosos, salas organizadas y áreas que parecen pensadas para el trabajo pedagógico con niños pequeños. Si bien no se trata de un recinto enorme, la infraestructura resulta funcional para los niveles que atiende.
Para quienes están en la búsqueda activa de un jardín infantil en San Bernardo, la Escuela Especial y de Párvulos Casablanca ofrece una propuesta interesante: combinar la educación parvularia tradicional con un enfoque de inclusión y un equipo profesional robusto. Sus principales fortalezas radican en la calidad humana de su equipo, el acompañamiento cercano a las familias, los resultados académicos observables en sus egresados y la capacidad de atender a niños con requerimientos especiales dentro de un mismo espacio.
Antes de tomar la decisión final, es recomendable solicitar una reunión informativa, pedir referencias de otros padres y madres del establecimiento, revisar la documentación legal respecto a los cobros y confirmar que el proyecto educativo sea compatible con los valores y expectativas de cada familia. La educación inicial es una etapa decisiva en la vida de cualquier niño, y elegir el jardín adecuado puede marcar una diferencia significativa en su desarrollo.