The Forest Baby

Atrás
Alejandro Guzmán 325, 8030366 El Bosque, Región Metropolitana, Chile
Guardería
9.2 (16 reseñas)

The Forest Baby es un jardín infantil ubicado en Alejandro Guzmán 325, en la comuna de El Bosque, Región Metropolitana de Santiago. Este establecimiento se dedica a la educación parvularia y forma parte de un proyecto educativo mayor conocido como The Forest College, al cual muchos niños continúan su trayectoria escolar tras finalizar el ciclo inicial. Para las familias que buscan un jardín infantil en El Bosque, se presenta como una opción con infraestructura cuidada, personal estable y una propuesta orientada al desarrollo integral de los más pequeños.

El recinto cuenta con acceso para personas con movilidad reducida, un detalle no menor que facilita el ingreso a familias que utilizan sillas de ruedas, coches ortopédicos o que simplemente requieren de un acceso sin barreras. Esta característica, combinada con la preocupación por el aseo constante que las propias familias destacan, refleja un jardín que pone atención en sus dependencias físicas y en mantener los espacios aptos para recibir niños desde la sala cuna hasta el nivel medio.

Uno de los aspectos más valorados por quienes han pasado por este preescolar es la calidad humana del equipo de educadoras y técnicos. Distintos testimonios coinciden en describir a las profesionales como personas amorosas, pacientes y comunicativas. Esto resulta clave durante el período de adaptación, uno de los momentos más sensibles para los bebés que ingresan por primera vez a un entorno distinto al hogar. Las tías de The Forest Baby parecen tomarse ese proceso con calma, respetando los tiempos de cada niño y generando un vínculo afectivo que, según los apoderados, se mantiene a lo largo de los años.

Otra fortaleza reconocida es la estimulación de aprendizajes y el avance en habilidades sociales que muestran los niños. Padres y madres comentan progresos notables en áreas como la convivencia con pares, el lenguaje y la autonomía, algo que atribuyen al trabajo diario del equipo docente. Esta percepción se ve reforzada por casos de familias que, tras haberse cambiado de domicilio a comunas más alejadas, prefieren mantener a sus hijos en este jardín infantil porque no han encontrado otra propuesta educativa con un equipo similar.

El jardín infantil The Forest Baby también se caracteriza por una comunicación fluida con madres y padres. Quienes han sido parte del establecimiento señalan que el personal se preocupa por mantener informadas a las familias sobre el día a día de los niños, lo que entrega tranquilidad a apoderados que pasan la mayor parte del día trabajando y necesitan confiar plenamente en quienes cuidan a sus hijos. Esta cercanía entre familia y jardín es uno de los pilares de la educación parvularia y aquí parece cumplirse de forma consistente.

En cuanto a los niveles ofrecidos, el establecimiento imparte sala cuna para los más pequeños y nivel medio para niños en torno a los dos años en adelante. Históricamente la sala cuna funcionó como un nivel integrado, donde niños de distintas edades convivían en un mismo grupo. A fines de 2023 dejó de operar bajo esa modalidad, pasando a organizarse por edades más específicas. Esta decisión administrativa puede leerse de distintas formas: algunas familias valoran los grupos homogéneos por edad, mientras que otras preferían el aprendizaje entre pares de diferentes etapas, algo común en muchos jardines infantiles del país.

Ahora bien, no todo es positivo. Entre las críticas que han surgido, una de las más recurrentes tiene relación con el uso obligatorio de buzo institucional desde los dos años. Algunas apoderadas consideran esta exigencia poco lógica, argumentando que limita la comodidad de los niños y añade un costo extra al presupuesto familiar. Aunque se trata de una práctica habitual en numerosos establecimientos, en este preescolar ha generado molestias entre quienes prefieren que la vestimenta de los más pequeños sea más flexible.

Otro punto discutido es la lista de materiales y útiles de aseo solicitada al inicio del año escolar. Algunos apoderados han señalado que la lista resulta extensa y que, a su juicio, parte de esos insumos deberían estar considerados en el pago de matrícula o mensualidad. Es un debate recurrente en los jardines infantiles en Chile, donde las familias deben evaluar cuánto de lo solicitado está realmente cubierto por el establecimiento y cuánto recae en el bolsillo de los padres.

También se han reportado situaciones puntuales que han generado insatisfacción. Una familia mencionó una experiencia negativa vinculada al cambio de pañales de un bebé, indicando que el menor permaneció demasiado tiempo sin ser atendido, lo que habría provocado molestias y una infección en el oído. Si bien se trata de un caso aislado que no representa la experiencia general del jardín, es un antecedente importante a considerar, sobre todo para los padres que evalúan el nivel de sala cuna, donde los niños aún no controlan esfínteres y requieren atención frecuente en su higiene personal.

En el plano positivo, el preescolar destaca por una infraestructura limpia y ordenada, aspecto mencionado por múltiples familias que han recorrido sus dependencias. Esto resulta fundamental porque la primera infancia requiere entornos seguros, higiénicos y bien mantenidos para favorecer tanto la salud como el aprendizaje. El aseo constante, sumado a recintos bien cuidados, es una carta de presentación que entrega seguridad a las familias incluso antes de comenzar el proceso de adaptación.

La trayectoria del establecimiento también juega a su favor. Hay familias cuyos hijos asistieron al kinder y luego continuaron su educación en The Forest College, lo que evidencia una continuidad pedagógica muy valorada por los apoderados. La posibilidad de permanecer dentro del mismo proyecto educativo desde la sala cuna hasta cursos superiores constituye un atractivo adicional para quienes buscan estabilidad y coherencia en la formación de sus hijos.

Para los padres y madres que están evaluando opciones de jardín infantil en El Bosque, The Forest Baby aparece como una alternativa con aspectos claros a favor: equipo de educadoras comprometido, buena infraestructura, preocupación por la limpieza, estímulo al desarrollo y comunicación constante con las familias. Sin embargo, también es relevante considerar los costos asociados, la obligatoriedad del uniforme a temprana edad y, especialmente, informarse bien sobre los protocolos de higiene y cuidado de bebés en el nivel de sala cuna.

Antes de tomar una decisión, resulta recomendable visitar el jardín infantil en persona, conversar directamente con las educadoras y el equipo directivo, y observar el ambiente durante una jornada normal. También puede ser útil pedir referencias a otras familias del barrio que tengan niños actualmente en el establecimiento. De esta forma, cada apoderado podrá evaluar si este jardín se ajusta a las necesidades, expectativas y posibilidades de su familia, considerando tanto sus puntos fuertes como las observaciones que han surgido con el tiempo.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos